Historia

Los orígenes de este templo gótico cisterciense (s.s. XIV- XVIII), como de la Comunidad Parroquial, se remontan documentalmente a la plena Edad Media, a la Corona de Castilla, al Císter y a la producción de vino, como así lo corroboran los capiteles de las pilastras del Arco triunfal de esta Iglesia.

No obstante, según antiguos Cronicones, la zona, que se hallaba poblada desde tiempos prehistóricos, conoció la presencia de poblados prerromanos que durante la Romanización fueron “alumbrados” por la evangelización paleocristiana que sufrió persecuciones, especialmente la de Diocleciano (s. III d.C.) de la que nos llega la memoria de mártires como el nativo San Audito, San Vital o los santos Niños Justo y Pastor; y ulteriormente la tradición de los mozárabes, como patrimonio asociado a la Basílica toledana de Sta. Leocadia y la historia de los santos Isidro Labrador y María de la Cabeza, su esposa, en torno a la torrelagunense Ermita- Santuario mariano de Sta. María de la Cabeza.

Los cistercienses, según testimonios escritos, llegaron a la zona, el Valle del local río Malacuera, hoy San Vicente, afluente del Jarama, hacia el año 1153 por donación del rey Alfonso VII de Castilla, creando la  desaparecida Granja de Valbonilla, adscrita a la extinta Abadía  de Sta. María de Valbuena (Valladolid), siendo su ermita de la Magdalena el fundamento de la actual Iglesia Parroquial de Sta. María Magdalena. Dicho templo será hito del Camino Jacobeo de la región Central peninsular, valor que se ha recuperado hoy día.

Diversos Arzobispos Toledanos, a partir del s. XIV, se convertirán en  Patronos de dicha Iglesia invirtiendo y promoviendo su ampliación y ornato constructivo. La realización del actual Retablo Mayor Parroquial, en 1752, marcará el final de dicho proceso. Entre estos Patronos cabe destacar a los cardenales Mendoza y Cisneros.

A finales del s. XV, el Cabildo parroquial “recibirá” unos Estatutos para su gobierno, y a cuyos miembros se les nombra como “Muy Magníficos e Ilustres  Señores”, llegando a disfrutar, presidido por su Rector-Abad, de un destacado número de Capitulares; y asimismo  de una Bula, en 1.405, de S.S. Benedicto XIII de Aviñón, que elevaba el templo al rango de Sede Arciprestal perpetua. La posterior llegada de diversas Reliquias de Santos mártires, entre los ss. XV y XVII, de las que se destacan: las de la Sta. Úrsula y compañeras; la de San Simeón, 2º Obispo de Jerusalén; San Julio, Senador; Santa Margarita, virgen, y San Jorge” Romano”, entre otras; y el ocasional depósito de los restos de San Eugenio de Toledo, durante 4 meses, traídos de Francia por Felipe II de Austria; promovió el reconocimiento de “Templo de Gracia”, por Bula de S.S. Gregorio XIII, en 1.580, con doce Capellanes perpetuos para mantenimiento de sus Cultos, siendo su “Puerta de Gracia o Santa”, la Puerta meridional de dicha Iglesia, conocida como “Puerta de la Pascua de Resurrección”, además de gozar, en exclusiva, del “Derecho de Asilo” hasta la derogación del mencionado privilegio en el s. XIX.

Algunos Abades  y Capitulares del citado cabildo fueron señalados jerarcas eclesiásticos, entre los siglos XVI al XVIII, como el Abad don Antonio de León y Becerra,  nombrado Obispo de Panamá, de Trujillo, y de Arequipa, sucesivamente, y Capitán General de Guatemala y Virrey “suplente” del Perú.

Considerada como una de las tres Parroquias más relevantes del Arzobispado Toledano, sufrió “mutiladores” expolios, en diversos conflictos bélicos nacionales, tales como la Guerra de Sucesión española, la de la Independencia o la Civil; aunque, pese a ello, aún conserva valiosos y singulares testimonios de su pasada grandeza, siendo un particular exponente del arte y la historia española más circunspecta. En 1.888 fue adscrita a la Diócesis Madrileña, como Cabeza Arciprestal del Jarama, hasta su adscripción a la actual diócesis sufragánea de Alcalá de Henares en la que “se le suspendió” tal condición.

A lo largo de su dilatada historia conoció importantes eventos, e ilustres y asiduos visitantes, como la celebración de la Paz y Alianza entre los Reinos de Castilla y Aragón en 1338, el asilo de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón entre 1473- 75, la aprobación del borrador de los Estatutos de la Sta. Hermandad en 1484, las visitas de los Reyes de Castilla, Alfonso XI, Enrique III, Juan II, Isabel I y Fernando V, Felipe II, Felipe III, Isabel II de España, Alfonso XII y Alfonso XIII …

Hijos ilustres de esta Parroquia, y miembros destacados de la Iglesia, además de Sta. María de la Cabeza, según datos biográficos fueron: el Cardenal, y Regente Real, Cisneros; el clérigo y poeta petrarquista Francisco de la Torre; el Arzobispo de Lima y Virrey de Perú Liñán y Cisneros; el Obispo de Chiapas y Popayán Cristóbal Bldo. de Quirós y Mazo; el Obispo de Puebla y Ávila, Capellán Real y Secretario de la RAE. Don Pedro González García; Fray José de Almonacid, O.Cist., escritor místico, Abad- General del Cister y Capellán Real; Padre Fco. Javier de Grijalva, S.J., Misionero,  Historiador, Rector y Provincial en el Perú y Chile, los hermanos, Luis y Antonio Bldo. de Quirós, S.J., misioneros, escritores y exégetas; el Capellán Real Gabriel Bldo. de Quirós, el Frey Manuel de Tobalina y Bldo. de Quirós,  Teniente del Prior Gral. de la Orden de San Juan; Monseñor don Felipe de Montalbán, Pbo. y Deán de la Catedral de Madrid; el Hno. Marista Crisanto, Beato mr. del s. XX, Rector de «Las Avellanas» (Lérida); Monseñor Rafael García Tuñón, Pbo., Párroco de Valdetorres de Jarama, y Rector del Seminario Conciliar de Madrid; Monseñor don Antonio SanMiguel, Pbo., Cura- Arcipreste de Sta. Bárbara, de Colmenar Viejo y El Boalo (Madrid), el presbítero y Vicario diocesano matritense Monseñor Don Juan José Heranz Lechuga, el Rvdo. Don Hilario Vera Gil, Párroco de Ntra. Sra. de Covadonga,  y el Rvdo. Don Manuel Cid Heranz, Párroco de Ntra. Sra. de los Ángeles, en la Diócesis de Madrid, entre los conocidos.

El templo también es última morada de celebridades como el poeta protorenacentista Juan de Mena; el Inquisidor Gral. de Córdoba, Murcia y Jaén, el Clérigo  Humanista don Gregorio Vélez, así como de algunos de los Beatos Hermanos Maristas mártires del s. XX.

También esta Iglesia conoció notorios fastos, además del santo matrimonio de Isidro y María de la Cabeza, en el Templo primitivo, como las Bodas del Príncipe de Asculi, familiar del rey  Felipe II de Austria, o la de Don Diego de Vargas-Zapata, Pacificador del Nuevo Méjico, o Exequias  como las del Cardenal Cisneros, o las del 2º Conde de Cabarrús…

El Coro Parroquial, creado por el musicólogo don Francisco Palazón, como Coadjutor Parroquial, entre los años 50 y 60 del pasado siglo, conoció la participación recurrente de Francisco Argüello, KIKO, fundador del Movimiento Neocatecumenal, en sus principios de miembro misional urbano.

Por último cabe destacar, que en su Capilla de la Encarnación, una de las 7 Capillas adosadas que tiene esta Iglesia Basilical de tres naves, y cinco tramos, se celebró la apertura del proceso de beatificación del Cardenal Cisneros, en el s. XVII; y que en su arquitectura aún conserva las singulares Capillas «de Feria», el Coro alto con tribuna de Órgano, interesantes Púlpitos, un genuino Baptisterio altomedieval, y artística pila bautismal, además de altares y ornamentos de gran valor histórico y notable calidad artística.

Por Mariano J. Cid Sánchez.
Ldo. Fª  y Letras (Hª Arte).
Colegiado CDL de Madrid.
Nº: 26.802.

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