Homilía del sábado, 31 de agosto, pronunciada por nuestro párroco, D. Iván Bermejo, con motivo de las Fiestas Patronales

HOMILÍA. 31 de Agosto 2.019. FIESTAS PATRONALES DE LA SOLEDAD. SÁBADO XXIª Semana del Tiempo Ordinario.

SOLEMNE FUNCIÓN RELIGIOSA VOTIVA en honor de la Virgen María, Madre de Dios, Ntra. Sra. de la Soledad, Patrona de la Villa de Torrelaguna (Madrid).

IGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARÍA MAGDALENA. TORRELAGUNA. DIÓCESIS COMPLUTENSE.

CELEBRANTE: RVDO. SR. DON IVÁN BERMEJO JIMÉNEZ, Pbo. CURA-PÁRROCO DE TORRELAGUNA.


Sr. Alcalde de Torrelaguna, D. Eduardo Burgos, Teniente de Alcalde, Equipo de Gobierno, Corporación Municipal, Sra. Portavoz – Adjunta del Gobierno de la Comunidad de Madrid, y demás Autoridades presentes en esta celebración.

Sr. Hermano Mayor de la Hermandad de Ntra. Sra. de la Soledad de Torrelaguna, Junta de Gobierno de dicha Hermandad; Junta de Hermandades Parroquial, Consejos de Pastoral y de Economía Parroquiales, Hermanas Carmelitas de la Caridad de Santa Joaquina de Vedruna, Asociaciones vecinales del Municipio.

Hermandad de Ntra. Sra. la Virgen de la Almudena, Hermandad de la Virgen de los Dolores de El Vellón, Hermandad de la Virgen del Remolino de El Molar, Hermandad de la Virgen de la Fuentesanta del pueblo vecino de Talamanca.

Fieles, devotos, hermanos en el Señor, a todos un Saludo de Paz y Bien.

Hermanos Sacerdotes y querido Seminarista Juan Pedro que acompañáis en este día. ¡Gracias por estar aquí!

“¡MARÍA, SIMPLEMENTE ES MADRE! AHÍ ESTÁ, ATENTA Y SOLÍCITA…” (S.S. Francisco, Papa).

Así es como hemos de mirar en este día, y siempre a la Madre de Dios que lo es también nuestra. Con su atención puesta en nuestras necesidades y con el deseo de interceder por nosotros ante su Hijo Jesús. Es lo que he intentado transmitiros a lo largo de estos días de Novena que hemos celebrado en honor de quién hoy nos honramos en festejar, Ntra. Sra. de la Soledad.

Resulta para mí, especialmente significativo, a la par que emotivo, este momento y este día, pues es la primera vez que en esta Celebración Solemne, tras 17 años entre vosotros, tengo el honor de predicar a la Virgen de la Soledad. Muchos han sido los años en los que he participado de esta fiesta pero nunca se ha producido el hecho de poder dirigirme al Pueblo de Torrelaguna en un día tan destacado como en el que nos encontramos. «Todo pasa y Todo llega…» decía el poeta.

El sueño se cumple y, con gran orgullo y admiración hacia una devoción tan sentida y querida para mí, como lo es en la Advocación de Ntra. Sra. de la Soledad, pues es devoción que acompaña toda mi vida, por fin hoy puedo hablar como tantas veces he hecho de quién es para nosotros, Protectora, Consuelo y Guía.

Las Fiestas Patronales de Torrelaguna están marcadas desde hace más de trescientos años por un hecho extraordinario y lleno de sentido que hace a esta Villa brillar con luz propia al sentirse auxiliada en la invocación llena de fe por la Madre, por la Virgen de la Soledad.

Un milagro, después de una tormenta, y otros más que acompañan a esta devoción singular señalan a este pueblo como predilecto, de algún modo, a los ojos de Dios, a través de la Madre de su Hijo. Y esa predilección se ve mantenida a lo largo de los siglos, hasta hoy, donde reservamos unos días para recordar, venerar, rezar, compartir, convivir y festejar. Todo ello teniendo como referente a quién da sentido a todo lo que hacemos en estos días, la imagen que hoy nos preside en nuestra celebración y que siempre acompaña la vida de nuestro pueblo.

“Mi mayor satisfacción es verte alegre” (San Juan Bosco), así es como he querido comenzar el Saludo del Libro de Fiestas en la oportunidad que el Excmo. Ayuntamiento me brinda cada año, para dirigirme a todos vosotros. Es la Alegría del Gozo, del Encuentro, es la Alegría de la plenitud de la vida. No hablo de una alegría meramente humana, es algo más… A veces podéis pensar que no comprendo lo que significa divertirse, pasarlo bien, quienes me conocen saben que, con frecuencia, digo lo mismo: Pasadlo bien, pero siempre con cabeza. Ser el Director de la Pastoral de Ferias y Circos de la Diócesis y Vice-Director de dicha Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, me hace entender, pues estoy a su lado, lo que significa la Alegría, la Diversión, como se nos recordaba en el Iº Congreso de la Pastoral de Itinerantes en la Ciudad del Vaticano, todos estos contextos han de ser vistos como CATEDRALES DE LA ALEGRÍA. Sabéis a lo que me refiero. Las Fiestas han de ser momentos de Encuentro, de Gozo, de Diversión, de Compartir experiencias, de verse con el amigo con el que hace tiempo no me veo, pero sin perder el referente y el sentido fundamental de lo que celebramos. Si esto no se atiende o no se entiende , la vivencia será distinta, particular, muy particular, limitada… será otra fiesta distinta…

Os hablo de esta Alegría, la que nos propone el Papa Francisco: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él, son librados del Pecado, de la Tristeza, del Vacío interior, del Aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (Exhort. Apost. Evangelii Gaudium, S.S. Francisco, Papa), y añado yo: … y con su Madre Santísima también.

¡Vividlo siempre así, en sintonía con el Señor, conectando con María!

En el contexto de la vida religiosa comunitaria Cofrade, sin fanatismos, sin “postureos”, sin formalismos, perocon formalidad, siempre con sentido de fe profunda de devoción y de piedad sincera y coherente. Atendiendo a la formación del espíritu y con una recta conciencia de servicio a los Hermanos y a la Comunidad Parroquial de referencia.

Las líneas pastorales que se han trazado en la Parroquia, en clara respuesta a las exigencias del Concilio Vaticano II, nos hacen vivenciar nuestra experiencia “de encuentro” con el Resucitado de forma clara y contundente, en diálogo con el Mundo actual, sabiendo que expresamos con nuestra actitud y compromiso de vida, lo que vivimos interiormente como experiencia transformadora, única y exclusiva para dar razón de nuestra propia existencia.

“Sin ÉL, sin Dios, sin Jesucristo, no podemos hacer nada”. Sin la compasión, sin la intercesión de María, difícilmente podremos lograr cumplir el Proyecto del Reino de Dios en nuestra Comunidad, en nuestra Parroquia, en nuestro Municipio.

La atención a los niños y los jóvenes ha de ser una prioridad fundamental, como lo ha sido siempre desde mi toma de posesión en esta Parroquia, “No existen niños y jóvenes malos, existen niños y jóvenes a los que nadie les ha enseñado el camino para ser buenos” (San Juan Bosco).

Acompañad a los niños y a los jóvenes enseñándoles la verdad del Evangelio, sin enfrentamientos, con cariño y comprensión, sabiendo que, como os he dicho en incontables ocasiones, en ellos se encuentra el Futuro de nuestra Sociedad, de nuestro Pueblo, de nuestra Iglesia, de nuestra Parroquia. Hay que estar demasiado ciegos para no ver una “realidad” que nos grita, cada vez con mayor voz, esta atención hacia nuestros niños y jóvenes en nuestra Comunidad Parroquial. He apostado por vosotros y lo seguiré haciendo siempre con todas mis fuerzas y, como no puede ser de otro modo, con el auxilio de Dios, de Quien procede todo y hacia el Cual todo tiende. Os pido a los más mayores que no os cerréis a esta “realidad”, que los acompañéis con vuestra experiencia, formación y coherencia de fe y vida. No les cerréis las “puertas”… caminad con ellos al encuentro del Señor, haciendo vida de Parroquia, sabiendo que la APERTURA en el dinamismo Pastoral y evangelizador que se ha iniciado no tiene marcha atrás. Es la única Vía posible para que esta Parroquia avance en clara respuesta a lo que la Iglesia y la Sociedad nos pide en estos momentos.

Es lo que he defendido siempre y por lo que he luchado y lucho en todo momento. Y de lo que no me arrepiento en absoluto, pues en ello nos va la supervivencia no sólo de esta Parroquia sino de todas las Parroquias de nuestra Nación, y me atrevería a decir de la anciana Europa.

Si somos sinceros y coherentes con nuestra fe “haremos caso a nuestras conciencias antes que al poder del Mal”, frase que no es mía sino de un profeta de su Tiempo, hoy santo, San Óscar Romero, bien es cierto que pronunciada en un contexto muy delicado y en un momento crucial para la vida de la Iglesia y el Pueblo Salvadoreño; pero que puede servirnos a nosotros hoy para nuestras actuaciones en el Futuro. La Conciencia como nos recuerda el Concilio Vaticano II, es el Sagrario inviolable de la Persona, de la cual ni la Iglesia juzga. Actuemos coherentemente, con fidelidad al Evangelio, con fidelidad a la Iglesia, a pesar de sus imperfecciones e injusticias humanas, siempre Iglesia querida por Dios; y encomendemos al Señor nuestra vida y todos nuestros quehaceres, en la Eucaristía, en la frecuencia sacramental, en la Oración; y en la fuerza de la Palabra de Dios encontraremos el camino y la orientación que necesitamos. Os pido por el Amor de Dios, con todas las fuerzas de mi alma, que no lo abandonéis.

Y encomendémonos, encomendaos, a la Santísima Virgen María con un especial recuerdo a quienes hoy no están con nosotros y a quienes sufren o sufrimos en nuestra vida, dice S. S. el Papa Francisco : “Las lágrimas de los que sufren no son estériles. Son una oración silenciosa que sube hasta el Cielo y que en María encuentra siempre lugar en su manto”.

Que Ella nos acompañe y nos ayude en nuestro caminar.

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