La Pasión según San Mateo, de Pier Paolo Pasolini. La crítica de la semana

Hablar de Pasolini significa adentrarse en una personalidad misteriosa, impactante, profunda y llena de contenido. Forma de trabajo restringido a quienes se denominan seguidores del llamado: «cine de autor», en la línea de Directores como Fellini, Bertolucci, Visconti o Godard.

De hecho, sus trabajos,algunos de ellos, considerados «rarezas» dentro del mundo fílmico, llevan consigo ese halo de mensaje pseudofilosófico que acompañaba siempre la sombra de este escritor, guionista, pensador y cineasta asesinado, en extrañas circunstancias, hace ya mas de 43 años en la ciudad Italiana de Ostia (1975).

Dignas de mención en el estudio de este testamento filmografico que nos ha legado Pasolini figuran películas como: «Edipo Rey» (1967) «Teorema» (1968) y «Medea» (1969), entre otras.

No menos extraña es la película de la que nos ocupamos, en este momento, «La Pasión según san Mateo», casi tres horas de recorrido en la vida de Jesús, desde su Nacimiento, hasta su Muerte y Resurrección, todo ello bajo el prisma del Evangelio Sinóptico de San Mateo.

Rodada íntegramente en blanco y negro, resulta interesante en su forma de presentar la vida pública de Jesús. Tal vez lo menos feliz es la elección del actor que representa al Nazareno, un español, Enrique Irazoqui. Discrepo con el propio protagonista acerca del acierto en su elección, sólo superada en su casi nula interacción con el espectador por el Mexicano, Miguel Morayta, en su interpretación de Jesús del año 1952.

Sin ánimo de condicionar al lector, considero que las mejores interpretaciones sobre la figura de Jesús, cada una en su estilo y con la diferencia en el tiempo que acompaña a una y otra, se refieren a Robert Powell en la obra de Zeffirelli (1977) y a Jim Caviezel, en el trabajo de Mel Gibson (2004).

Merece especial atención la banda sonora compuesta por el pianista argentino, nacionalizado en Italia, Luis Bacalov, reconocido en el mundo del séptimo Arte, por el Oscar recibido a la mejor Banda Sonora por «El Cartero» (1996) y el Premio Bafta a la mejor música por «Il Postino» (1994).

Para cinéfilos.
A disfrutarla.

Iván Bermejo.

Un comentario

  1. Estupendo y ,pese a su brevedad, agudo análisis de una visión agnóstica , algo maniquea, de la figura de Jesus..es una película para meditar sobre los estereotipos y la realidad que sobre Jesús hemos construido en el mundo moderno occidental…me recuerda a la mejicana de «Simón el estilita»,contemporánea de ésta, creo..

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